tocho

- Pero para eso tenemos el cerebro, ¿no?, la posibilidad de elegir… ¿sí o no?

- No. No tenemos la posibilidad de elegir entre tener o no cerebro. Por tanto, no tenemos la posibilidad de elegir. No seremos libres hasta que no destrocemos el nuestro. Una vez no tengamos cerebro, podremos elegir entre tener o no.

- Pero si no tenemos cerebro no tenemos la opción de elegir, porque no podemos pensar.

- Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. Claro, y esa conclusión, ¿quien la piensa?

- Mi cerebro.

- Pues eso, sigamos.

- Bien. Entonces, ¿cómo no se tiene cerebro? ¿O cómo se tiene no cerebro? ¿Cómo?

- Mira, ve a una obra abandonada y coge un tocho. Si no puedes tú solo le pides a aquella vieja que te ayude. Meted el tocho en su carrito de la compra e id de la mano hacia el monte más cercano. Dile que te enseñe el bíceps. ¡Ayúdale con el carro! Bien, así. Bien. Sube por esa pendiente, aléjate del camino. Sí, déjala marchar. La vieja está asustada. Pero pídele la dirección y prométele que le devolverás el carro. Mentiroso de mierda. Bueno, ya estas solo. Continúa hacia arriba. Ahí, ahí está bien. Para. Vacía el carrito de la compra. Ahí está el tocho. Ahora túmbate en el suelo. Decúbito nosequé, mirando al cielo. ¡Túmbate mirando al cielo! Usa el tocho como almohada. Descansa un rato. Tranquilo. Espérame que ya llego. ¿No sientes mis pisadas?

escrito por insulinodependiente alias ‘el lobo que odia a su manada’ alias ‘la oveja que caga cuadrado’ entre las diez y las once de la mañana del nublado día viernes 14 de marzo de 4102 mientras me bebía una piedra de camino oh di-os mío

La teoría de la acumulación.

X

La teoría de la acumulación.

Una gota de agua es feliz. Pero una molécula de hidrógeno aún lo es más. ¿Sabe que es feliz? No. Por eso lo es. Una molécula de hidrógeno es miles de millones de veces más independiente que una gota de agua. Compartir te puede hacer feliz a ratos pero te resta identidad. Y aquí comienzan los problemas. La libertad es la salvaguarda de tu identidad y el poder desparramarla por doquier. Incluso el poder estampársela en la cara a quien sea.

Pero ¡ojo!, dicen los letrados, tu libertad no puede menoscabar la libertad del otro.

Gilipolleces de la moral.

La moral es una suma importante de moléculas. Para llegar al concepto de bien y de mal se han acumulado una serie de asociaciones. Los presocráticos eran mucho más libres que Sócrates, Sócrates era mucho más libre que los tardorromanos, éstos más que los modernos, y así hasta la actualidad.

Gotas de agua más tejados más arados más cárceles más gatos más libros más dioses más chimeneas.

El tiempo se acumula. Y no basta con limpiar el polvo pasando una bayeta. Hay que hacer desaparecer ese polvo, no quitarlo de en medio.

Son muchos segundos que desentrañar. Ahora más.

Y más.

Es decir: el número 2 es bastante libre en sí, no nuestra visión de él. Porque ves dos palitos, o te imaginas el puto patito, o dos unidades simplemente. Bueno, dejemos al número dos 2 a solas. Es bastante libre. Pero inserto en una ecuación de varias líneas está jodido. Las relaciones restan libertad, capacidad de identidad e integridad. Eso sí, puedes estar mirando a tu novio y a tu piano y pensar y pensar y buscar tu identidad y libertad. Pero para conseguirlo (no lo olvides), has de matarlo, aniquilarlo.

¿Es más libre el uno que el dos? ¿El tres mil que el veinte mil doscientos tres?

No.

Acumular es restar posibilidades, proveerse de lastres.

Quieras o no, acumulas. El tiempo se acumula en tus cúmulos. Aunque fuese hacia atrás, aunque retrocedieses y te hicieses más joven, ese antitiempo no liberaría tu acumulación: ese antitiempo se acumularía.

Aquí, las restas suman. Todo suma aun cuando resta.

Por tanto, es inevitable acumular. Poseemos sentidos que nos inyectan información continuamente. Experiencia es acumulación, merma de libertad. Cuanto más sabes, más esclavo eres de tus conocimientos. Cuanto más sabes, más debes rebuscar entre tus conocimientos para llegar a la verdad. Cuanto menos sabes, más esclavo eres de tu ignorancia.

¿Entonces qué coño hacemos aquí!

La verdad es la solución de una ecuación. Pero esa solución forma parte de otra macroecuación. Las ecuaciones no son sino asociaciones de elementos. La verdad más pura se acerca a la ecuación más sencilla, mejor dicho, al mínimo elemento de esa ecuación.

0=1 ó 3=3 es lo mismo, una asociación de elementos. Que 3 sea igual a 3 es más incierto que 3.

3 es más verdadero que 3=3. Pero tampoco 3 es verdadero.

Has de refutar todas las verdades que has asimilado durante tu vida para tratar de vislumbrar los verdaderos posos de tu libertad. Pero no lo conseguirás. Has vivido demasiado.

¿Y por qué buscamos la verdad o la libertad o la felicidad?

¿Y por qué hay gente que no la busca, que no busca nada?

Contesta tú primero.

Buscamos la libertad o la verdad o la felicidad porque conocemos la dificultad que conlleva. Mirar al cielo es fácil. Nadie ha escrito un ensayo sobre mirar al cielo. O quizá un caracol. O un ciego.

Hay gente que no busca nada, no porque se resignen, se contenten con lo que tienen, o sean felices, o desgraciados perpetuos, sino porque creen (o creen saber) que habrá gente que lo hará por ellos. Se quitan trabajo. Lo delegan sin saberlo. Un bebé no se preocupa por no caerse al suelo porque sabe que mamá no lo permitirá.

Seguramente alguien no lo habrá pensado así, porque siempre habrá algún gilipollas (como yo) que lo esté pensando por él.

Acumular.

¡Acumulad!

Por ello, todos y cada uno de los conceptos (felicidad, libertad, igualdad) son una serie de datos (de unos y ceros o de váteres y puentes o de pezuñas y palmeras) que hemos alojado en nuestro cerebro. Cada uno de nosotros tenemos los nuestros. Alguien que piense muy mucho en su concepto de justicia no hará sino enrevesarlo y complicarse la vida para regresar a la matriz. A su matriz. Pero esa matriz también hay que reventarla contra el suelo. Y luego el suelo, y luego el luego. Otro que no piense en su vida en el concepto de justicia adoptará el modelo común más cercano. Para desentrañarlo, no sólo deberá destruir el concepto en sí sino cada una de las identidades que lo han formado.

Tú puedes salir de casa ahora y viajar durante tres años seguidos. Después quizá vuelvas a casa, pero ni tu casa ni tú seréis los mismos. Tampoco los tres años.

La acumulación es irrevocable. No deberías haber salido de casa.

Los símbolos. La aceptación de una acumulación de acumulaciones. Cuanto más pasa el tiempo más difícil es comprenderlos. ¿Por qué? Porque el tiempo es acumulación.

La esvástica nazi. ¿No puede ser bella?

No.

¿No?

No, porque significa lo que significa. Entonces, una serie de gilipollas acotan tu libertad de juicio sobre lo bello y lo monstruoso. Son una especie de inquisidores que te dicen: eh, esto es nuestro y significa lo que significa.

La cruz no hace daño. Representa la crucifixión de Jesucristo. ¿Y qué pensaría la familia de Miguel Servet? ¿Se la pondrían al cuello o colgada del retrovisor del coche? Pero la familia de Miguel Servet lleva unos cuantos años muerta y no han acumulado tanto como nosotros.

¿La acumulación es irreversible?

Sí.

Cuanto más acumules más tienes que ahondar y rebuscar en tu experiencia, rebatirlo todo para llegar a tu esencia. O a su esencia. Cuando te sumerges en el océano y pretendes observar el pecio, lamer el plancton aterciopelado del ancla… te olvidas que has de recorrer el mismo camino (pero al contrario) para salir a flote. Aunque lleves un millón y medio de botellas de oxígeno, aunque recorras los mares buscando la Atlántida y la encuentres. Algún día recordarás (o deberás recordar) que saltaste desde una barca, descendiste y llegaste al pecio. Deberás deshacer el camino.

Acumulaste.

Acumulast(r)e(s).

¡Pero yo no me acuerdo de todo! ¡Es ¡imposible! acordarse de todo!, dice la acumulación mientras sonríe en su trono mayestático.

Las ciencias y las letras son lo mismo. Acumulaciones expresadas con diferentes formas. También los sentimientos. Acumulaciones con diferentes sensaciones.

¿Hay alguna forma de no acumular? Sí. Destruyendo los recipientes. Pero las destrucciones también se acumulan.

Una molécula de hidrógeno también es un recipiente. Allí cabe hidrógeno. ¿Podría caber otra cosa? Sí. Ese hidrógeno está preso en su molécula. Destruyamos la molécula y salvemos al hidrógeno.

En la más pura esencia forma y fondo se funden. Por allí se entrevé el camino.

En la más pura esencia forma y fondo se funden. Por allí se entrevé el camino.

Acumulación.

¿Destruyamos la forma y salvemos el contenido? Solución fácil. Veamos.

La forma podrá ser destruida. Tienes un pozal de agua y has de verterlo. ¿Dónde? En ningún sitio, pero lo tienes que verter. El agua ocupará un lugar, si no, no sería agua. Todo ocupa un lugar, hasta el lugar. La forma es una simplificación mental de la acumulación. La sustancia que no ocupa un lugar.

¿La sustancia que no ocupa un lugar?

La energía ocupa un lugar. El antilugar también tiene su espacio.

El espacio. El espacio con mayúscula: un gran vacío, negro. ¿Lo negro es vacío o lleno de negrura? El cielo negro está vacío de luz y lleno de oscuridad. El cielo azul está lleno de luz y de cielo y de flores y de gilipollas.

Los contrastes no son sino dos vértices de un paralelogramo infinito. ¿Y qué pasa con el resto de vértices? Míralos allí, siguen esperando, nadie piensa en ellos. Por allí se entrevé el camino.

El espacio es un límite, una forma, un recipiente en el que llenamos nuestras sustancias, nuestros fondos. (La imaginación también ocupa un espacio).

Entonces, ¿sin forma no hay fondo?

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

¿Y qué fue último? Última fue la gallina que se suicidó comiéndose sus propios huevos. Una docena en total. 12.

¿Y qué fue quinto? ¿Y qué decimotercero?

La Luna. Allí arriba. Menuda cosa, ¿no? Mucha gente pasa de ella. Como ya la hemos pisado… ¿hemos? La mayoría de la gente se conforma con que la hayan pisado (o no) otros. Y entonces… ya no importa. En cambio, si aún fuese un objetivo por descubrir repararían más en ella. Lamentablemente la luna también se ha convertido en un símbolo. La hayan pisado o no, sea real o no, sea una gran mierda de oveja o no, es un símbolo. Y como yo estoy pensando en ella ahora mismo, estoy haciendo el trabajo de los que jamás pensarán en ella y beberán (o no) de estos pensamientos inútiles. Los símbolos… acumulaciones idiotas…

La teoría de la acumulación no es más que otra acumulación.

Vuelta para atrás.

Si puedes.

(por Insulinodependiente, escrito el día 6 de Marzo de 2014 mientras me rascaba los huevos con una baldosa)

Nuevo trabajos de Black Jack (ETC) y de Lander (Mutilak)

Aquí tenéis toda la información y enlaces de descarga de los nuevos trabajos de Black Jack y de nuestro hermano Lander. Abrazos zerdos.

https://es-es.facebook.com/pages/Black-Jackzaragoza/322673467756816

http://www.mediafire.com/download/zrfdlgl6649aqnc/2killers+-+E.T.C..rar

https://www.facebook.com/pages/Lander-Beats/353026581482178

http://www.mediafire.com/download/zbaefjj155nct4c/Lander+Beats+-+Mutilak+Mutilados.rar

 

descarga “amorforogenia”

Bien, aquí está el enlace para descargar “amorforogenia”. Son 27 temas. En las colaboraciones instrumentales contamos con DJ Pata, Útero Insectado y Lander; y al micrófono, Eric Beeler y Lion de Crónica Negra.

http://www.mediafire.com/download/56sjv822n6uvhwq/amorforogenia.zip

Muchas gracias por el apoyo y el cariño. Es un jodido placer, cabrones. Un abrazo fuerte para todos.